Es una historia, es un compromiso, es una artesanía única, es corazón, es un LAN.
Lo que se hace a mano siempre tiene ese algo especial. Lo difícil es crear un vino que sea fiel reflejo de estilo, carácter e identidad, lo fácil es rendirse a su encanto desde el primer momento.
81% tempranillo, 14% graciano, 5% mazuelo. Sí al cariño, al mimo y a sentirte especial.