La miel de azahar es fina y delicada, de color ámbar muy claro y con un aroma y sabor floral intenso que recuerda al azahar de naranjo. Es ideal para la relajación y para combatir el insomnio por sus propiedades sedantes y antiespasmódicas. Su cristalización es lenta y puede ser menos dulce que otras mieles, con un toque ligeramente ácido.