Es un queso de leche cruda de oveja de pasta blanda de un mínimo de treinta días de maduración, aunque suele salir con dos meses.
La corteza es de color marfil amarillento con tonos rojizos y ocres, originados por la acción de los mohos que intervienen en la maduración.
La consistencia de la pasta es semiblanda, de color blanco marfil, con ojos muy pequeños, sobre todo en verano. Dependiendo del tiempo de maduración, puede presentar un pequeño cerco más oscuro alrededor de la corteza.
La textura es friable pero se aprecia una notable mantecosidad. Su granulosidad es de tipo harinoso-fino.
Olor de intensidad media-alta, destacando las notas animales asociadas a recuerdos de hongos silvestres y humus de bosque.
Regusto intenso y potente, acabando en un picor que se intensifica progresivamente, pero nada agresivo al paladar.